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Noche de San Juan: las pruebas, rituales y tradiciones que sobreviven en Misiones, el Litoral y Paraguay

Caminar sobre brasas, adivinar el futuro con un huevo en agua o elegir una papa debajo de la cama son algunas de las costumbres que cada 23 de junio vuelven a cobrar vida en la región. La celebración combina tradiciones religiosas, creencias populares y raíces guaraníes.

Noche de San Juan: las pruebas, rituales y tradiciones que sobreviven en Misiones, el Litoral y Paraguay

Caminar sobre brasas, adivinar el futuro con un huevo en agua o elegir una papa debajo de la cama son algunas de las costumbres que cada 23 de junio vuelven a cobrar vida en la región. La celebración combina tradiciones religiosas, creencias populares y raíces guaraníes.

La llegada de la Noche de San Juan, cada 23 de junio, sigue movilizando a miles de personas en Misiones, Corrientes, Paraguay y el sur de Brasil, donde sobreviven antiguas tradiciones que mezclan la fe cristiana con costumbres populares transmitidas de generación en generación.

La celebración, vinculada a la festividad de San Juan Bautista, tiene sus raíces en antiguas ceremonias europeas asociadas al solsticio de verano. Con el paso de los siglos, estas prácticas se fusionaron con la cultura guaraní y criolla, dando origen a una de las noches más coloridas y simbólicas de la región.

El fuego, protagonista de la noche

Entre las tradiciones más conocidas se encuentra el Tata Jehasá, que consiste en caminar descalzo sobre brasas encendidas. La prueba, muy popular en Paraguay y en algunas localidades de frontera, simboliza la purificación y el coraje.

Otra de las atracciones históricas es el Toro Candil, una estructura con forma de toro adornada con fuegos artificiales que recorre el predio entre los asistentes, generando risas, corridas y adrenalina.

También era habitual el lanzamiento del Globo de San Juan, confeccionado con papel y una pequeña llama en su interior. Aunque hoy está prohibido en muchos lugares debido al riesgo de incendios, continúa siendo uno de los símbolos más recordados de la festividad.

Las pruebas para conocer el futuro

La Noche de San Juan también es conocida por sus rituales de adivinación.

Uno de los más populares consiste en romper un huevo dentro de un vaso con agua y dejarlo reposar durante toda la noche. Las formas que adopta la clara al amanecer son interpretadas como señales relacionadas con el amor, el trabajo, los viajes o la prosperidad.

Otra tradición muy difundida en Paraguay es la de las tres papas. Antes de dormir, se colocan debajo de la cama tres papas: una pelada, otra a medio pelar y una tercera con cáscara. Al despertar, se toma una sin mirar. Según la creencia popular, el resultado anticipa cómo será la situación económica del año.

Las jóvenes también suelen participar del ritual de los nombres bajo la almohada. Escriben distintos nombres en papeles, los colocan debajo de la almohada y al amanecer eligen uno al azar. La tradición asegura que ese podría ser el nombre de una futura pareja.

Una celebración que une generaciones

Además de las pruebas y juegos, la festividad se vive como un gran encuentro comunitario donde no faltan las comidas típicas regionales.

El mbejú, la chipa, la sopa paraguaya, el chicharrón trenzado, el pajagua mascada y otras preparaciones tradicionales forman parte de una celebración que reúne a familias y vecinos alrededor del fuego.

Aunque algunas costumbres fueron desapareciendo con el paso del tiempo, muchas localidades del nordeste argentino y Paraguay continúan organizando actividades para mantener viva una tradición que forma parte de la identidad cultural de la región.

La frase en guaraní «Ára San Juan ára vy’a» («El día de San Juan es día de alegría») resume el espíritu de una noche donde el fuego, los juegos y las creencias populares siguen convocando a grandes y chicos, manteniendo viva una costumbre que atraviesa generaciones. (Misiones Online)

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