Eldorado y la Regiòn Escuchar artículo

Dr. Gerardo Vetter | El compañerismo y el diálogo, claves para fortalecer la vida en pareja y la salud emocional

En diálogo con Multimedios Génesis, el Dr. Gerardo Vetter, psicólogo, reflexionó sobre cómo las rutinas, las responsabilidades diarias y la forma en que se distribuyen las tareas del hogar influyen en el estado de ánimo, la convivencia y la salud emocional de las parejas.

Dr. Gerardo Vetter | El compañerismo y el diálogo, claves para fortalecer la vida en pareja y la salud emocional

En diálogo con Multimedios Génesis, el Dr. Gerardo Vetter, psicólogo, reflexionó sobre cómo las rutinas, las responsabilidades diarias y la forma en que se distribuyen las tareas del hogar influyen en el estado de ánimo, la convivencia y la salud emocional de las parejas.

Durante la entrevista, el profesional explicó que existen momentos de la semana que suelen generar una mayor carga emocional, como los domingos por la tarde o los últimos días de las vacaciones, cuando muchas personas comienzan a anticipar el regreso a las obligaciones cotidianas.

"Es como que ese nivel alto de bienestar empieza a bajar y aparecen las preocupaciones por todo lo que quedó pendiente para el lunes", expresó.

Los pequeños gestos hacen la diferencia

Vetter sostuvo que uno de los aspectos más importantes para una convivencia saludable es el compañerismo, entendiendo que las tareas del hogar y las responsabilidades familiares deben ser compartidas.

Según explicó, sentirse acompañado y comprendido fortalece el vínculo y mejora la calidad de la relación.

"Cuando una persona siente que está acompañada, comprendida y que el otro colabora, todo resulta más fácil. Ese compañerismo también fortalece el afecto y la relación de pareja", afirmó.

En ese sentido, remarcó que colaborar en las tareas domésticas no debe entenderse como una ayuda ocasional, sino como una responsabilidad compartida entre quienes integran la familia.

La salud emocional también se construye en casa

Durante la charla, el psicólogo explicó que muchos de los conflictos que aparecen en la convivencia no tienen un origen físico, sino emocional.

Indicó que el cansancio, la frustración o la sensación de afrontar las responsabilidades en soledad pueden repercutir en el estado de ánimo y en la relación con la pareja.

"Muchas veces no aparece nada en los estudios médicos, pero sí existen cuestiones emocionales que influyen en la convivencia y en la manera en que las personas se relacionan", señaló.

Por ello, consideró fundamental que ambos integrantes de la pareja puedan expresar lo que sienten y encontrar espacios de diálogo antes de que los conflictos se profundicen.

Educar desde la igualdad y el respeto

Vetter también destacó la importancia de transmitir estos valores desde la infancia.

En ese sentido, sostuvo que las tareas del hogar no deben asociarse a un género determinado, sino que todos los integrantes de la familia pueden participar de las responsabilidades cotidianas.

"Arreglar la cama, lavar los platos o colaborar en la casa no son tareas de un hombre o de una mujer. Son responsabilidades que pueden compartirse", manifestó.

Según explicó, crecer en un ambiente donde existe cooperación favorece el desarrollo de relaciones más equilibradas y saludables en la vida adulta.

Ni machismo ni enfrentamientos: el desafío es construir en equipo

Durante la entrevista, Vetter consideró que los extremos dificultan la convivencia y sostuvo que las relaciones saludables se construyen a partir del respeto mutuo, la empatía y la capacidad de escuchar al otro.

Asimismo, señaló que las transformaciones sociales permitieron que muchas mujeres expresen con mayor libertad sus opiniones y necesidades, aunque remarcó que el objetivo debe ser encontrar puntos de encuentro y no profundizar las diferencias.

"La pareja existe justamente porque son dos personas que caminan juntas. Cuando hay compañerismo, comprensión y empatía, la convivencia mejora para todos", afirmó.

La verdadera fortaleza está en el compromiso familiar

Hacia el final de la entrevista, el psicólogo invitó a repensar el concepto de fortaleza dentro del hogar y sostuvo que el verdadero valor de una persona no pasa por imponer autoridad, sino por asumir un compromiso activo con su familia.

"Ser grande no significa imponerse sobre los demás, sino ser un buen compañero, un buen padre y una persona capaz de comprender, acompañar y construir vínculos sanos", expresó.

Finalmente, Vetter destacó que la salud emocional de una familia se fortalece a partir de los pequeños gestos cotidianos, el diálogo permanente y la participación de todos en la construcción de un hogar donde prevalezcan el respeto, la empatía y el trabajo en equipo.

"La familia se construye todos los días. No alcanza con sostenerla económicamente; también necesita afecto, comprensión, escucha y tiempo compartido", concluyó.

Multimedios Génesis Eldorado | Red de Medios Misiones 

Comentarios
Volver arriba